Providencia y Santa Catalina son de coco
jueves, 17 de abril de 2008

Muchos siglos atrás, cuando los ingleses y los españoles se peleaban por ser dueños únicos de Providencia, mientras los corsarios bajo el mando de pirata Morgan asaltaban sus orillas, Providencia y Santa Catalina eran islas cubiertas por la flora tropical típica para esta región caribeña.

CocoEn 1853, después de muchos cambios sociales y económicos, cuando en Colombia fue totalmente abolida la esclavitud, en Providencia comenzó el cultivo de coco que desplazó al algodón. A partir de ese momento, la isla se convirtió en el gran productor de coco como base de su economía, pero, a la vez, el coco se hizo el protagonista principal de la mesa isleña.




En Providencia de coco se puede conseguir casi todo:

  • Pan de coco

  • Cocadas

  • Coco loco, es decir un cóctel a base de leche de coco

  • Trocitos de coco para masticar

  • Camarones en coco

  • Langostas en salsa de coco

  • Limonada de coco

  • Aceite de coco para broncear

  • Rondón, es decir el plato más famoso y tradicional que es una especie de cazuela de pescado y caracoles cocidos lentamente en leche de coco

  • Pescado en salsa de coco

  • Arroz con coco

  • Caracoles en salsa de coco

  • Torta de coco

  • hasta aretes, collares, dijes, pulseras, anillos, azucareras, etc., todo en coco.

Pero el producto clave, gracias al cual la gastronomía local posee este sabor tan característico, es el aceite de coco usado para fritar los pescados y los mariscos.

La producción de este aceite no está industrializada y se desarrolla en las casas isleñas. Primero, en una máquina de moler se introducen alrededor de 200 nueces recién recogidos que se encuentran en Providencia en todas partes. Luego, se calienta la masa molida en una sartén grande a fuego muy lento, en un fogón situado cerca de la casa durante varias horas hasta que el coco triturado suelte el aceite. Este aceite fresquito es colado y vertido en botellas de medio litro. El aceite no es dulce, como se podría suponer, pero sabe delicadamente a coco.

¿Dónde se consigue este aceite?

En el único supermercado, recién estrenado en la isla, no se puede comprar el aceite. En las boutiques para turistas, tampoco. Allí, solo encontraremos las pequeñas botellitas de aceite de coco para broncea, producto que es muy costoso y no sirve para la cocina. Pero yo me empeñé en comprar el verdadero aceite de coco para fritar y llevarlo de vuelta a Bogotá, porque solamente así, estando en la capital colombiana, de vez en cuando podría recrear la magia del Caribe en mi propia casa.

Después de varios días de búsquedas fallidas, visitas de tienda en tienda, por fin encontré la pista. En el Puente de los Enamorados, que separa a Providencia de Santa Catalina, un isleño me indicó que en la otra orilla, había una casa donde se vendía el aceite. Claro, la venta estaba, pero de esto solo sabían las cocineras de las islas.

Producción de aceite de coco en Providencia

Pronto encontré la casa y en ella una señora, ya entrada en años, que al escuchar mi solicitud, se puso muy triste, ya que precisamente no tenía nada para la venta. Al día siguiente, apenas iba a moler los cocos. Viendo mi cara triste y decepcionada, cogió una botella de aceite que tenía en su propia cocina y empezó a pasar el aceite a una botella de coca – cola que más adelante me regaló.

Así, conseguí el aceite de coco que con un orgullo inmenso cargué en mi equipaje de mano hasta la avioneta en el aeropuerto de Providencia, luego, nueve horas de escala en San Andrés y otras dos horas de vuelo hacia Bogotá. Unos días después, preparé en la casa un delicioso pescado en salsa de coco, frito en el aceite de coco, que me permitió regresar a la paradisíaca Providencia que huele y sabe a puro coco.