|
Se trata de un hombre o una mujer, una viuda con sus hijos, unos huérfanos, una familia completa…
Son seres callados, humildes, que un día, una madrugada o una noche tuvieron que salir con sus hijos en los brazos, huyendo del conflicto armado, de la violencia, de las masacres, de las amenazas, violaciones masivas de los derechos humanos y dejar atrás todo los que les pertenecía: la casa, los muebles, el perro, el jardín, etc. para poder salvar sus vidas.
Por lo general, son personas que han vivido la gran parte de su vida en los territorios controlados por los grupos paramilitares, y en donde la presencia del Estado ha sido nula o muy deficiente.
Los conflictos políticos, económicos y sociales que vive Colombia, se manifiestan en una guerra, las injusticias, la pobreza, las luchas por la tierra, la inequitativa distribución de los recursos.
La violencia expresada en los conflictos por la posesión de la tierra y que afecta sobre todo el campo colombiano ha generado en los últimos años la aparición de los desplazados. A las ciudades están llegando las grandes masas de población en el estado de absoluta indefensión.
Para muchos colombianos, el fenómeno de los desplazados es más un problema estético que un grave problema social. Todos los días pasamos indiferentes y fríos al lado de todas estas familias que en el ambiente de la violencia y de la guerra no tuvieron otra alternativa que dejar sus proyectos de vida, sus sueños, recoger todo lo que podían cargar e irse.
El número de desplazados por el conflicto armado en Colombia se acerca al millón de personas. Con esta cifra, Colombia es el país con el mayor número de desplazados en el continente americano.
“El sistema, plan de exterminio: arrasar la hierba, arrancar de raíz la última plantita viva, regar la tierra con sal. Después, matar la memoria de la hierba. Para colonizar las conciencias, suprimirlas; para suprimirlas, vaciarlas de pasado. Aniquilar todo testimonio de que en la comarca hubo algo más que silencio, cárceles y tumbas. Está prohibido recordar...” /Eduardo Galeano/
|